Nuestro derecho es tener agua potable, pero es deber, cuidarla, desde las captaciones hasta las conexiones domiciliarias; usarla bien hoy para que mañana nuestros hijos también puedan disfrutarla.
No la desperdicie!
Entonces: quien más ahorra, menos paga.
¡Acolite, que Guano somos todos!
