Guardar objetos sueltos (macetas, botes de basura, herramientas, etc.) que pueda lanzar el viento. Limpiar la azotea, desagües, canales y coladeras; limpiar también de hojarasca o ramas en la calle, despejando los tragantes de aguas. Si se tiene vehículo, asegurarse de que funciona correctamente.