ÑAWPAK PUKLLAYKUNAMI SALASAKAPI ECUADORPA GEOPARKEKUNATA SHUKLLACHIRKALa Plaza de Artes Salasaka volvió a llenarse de alegría, tradición y hermandad durante la segunda jornada del Primer Encuentro Intercultural de Geoparques del Ecuador: «Un solo corazón tejiendo hermandades», un espacio donde la cultura se convirtió en el lenguaje que unió a los Geoparques Mundiales UNESCO Volcán Tungurahua, Imbabura y Napo Sumaco. Desde las 09h00 del viernes 10 de julio, autoridades nacionales, provinciales, cantonales y parroquiales, delegaciones de los tres geoparques y cientos de visitantes participaron en una jornada dedicada a revivir los juegos tradicionales que forman parte del patrimonio vivo de los pueblos. El trompo, la rayuela, la cerbatana, el lanzamiento de lanza y la carrera de tres kilómetros de los chasquis despertaron recuerdos de la infancia y fortalecieron el intercambio cultural entre comunidades. Más que una competencia, cada actividad permitió compartir saberes, costumbres y la riqueza ancestral que identifica a los territorios reconocidos por la UNESCO Como anfitriona del pueblo Salasaka, Greis Masaquiza, Ñusta de la comunidad, expresó su satisfacción por recibir a las delegaciones de los geoparques hermanos y destacó que estos encuentros fortalecen la comunicación entre los pueblos y permiten compartir tradiciones, juegos y vestimentas, manteniendo viva la identidad cultural. La coordinadora del Consorcio Geoparque Mundial UNESCO Volcán Tungurahua, Ing. Myriam Piray, señaló que este encuentro fue planificado para fortalecer el patrimonio vivo de los tres geoparques. El objetivo es recuperar la memoria histórica a través de los juegos ancestrales. Asimismo, representantes de Napo Sumaco e Imbabura coincidieron en que estas actividades permiten transmitir la cultura a las nuevas generaciones y consolidar la hermandad entre territorios. Durante el acto oficial, el prefecto de Tungurahua, Dr. Manuel Caizabanda, recordó que el Ecuador cuenta con tres Geoparques Mundiales UNESCO: Imbabura, reconocido en 2019, y Volcán Tungurahua y Napo Sumaco, incorporados en abril de 2025. Destacó que estos reconocimientos ponen en valor el patrimonio geológico, natural, cultural y humano del país, impulsando el turismo sostenible y el desarrollo de las comunidades. Por su parte, la viceprefecta de Tungurahua, Abg. Vanessa Lozada, felicitó la organización de este primer encuentro intercultural, señalando que fortalece el posicionamiento internacional del Geoparque Mundial UNESCO Volcán Tungurahua y promueve el talento de los emprendedores y artesanos locales. Como símbolo de la amistad entre territorios, representantes del Geoparque Mundial UNESCO Napo Sumaco entregaron una obra artesanal a la viceprefecta de Tungurahua. Asimismo, el alcalde de Pelileo, Dr. Gabriel Zúñiga, hizo un llamado a continuar protegiendo la Pachamama y promoviendo la riqueza cultural y turística del Ecuador. El cierre del encuentro estuvo a cargo del Ing. Danilo Aróstegui, quien recordó el largo camino recorrido para lograr el reconocimiento como Geoparque Mundial UNESCO Volcán Tungurahua. Explicó que fueron necesarios 13 años de trabajo para cumplir los 242 indicadores exigidos por la UNESCO, relacionados con la investigación, la conservación del patrimonio natural y cultural, la educación y el desarrollo sostenible. Además, destacó que el reconocimiento internacional representa una gran responsabilidad para el territorio, ya que el próximo año el geoparque será sometido a un nuevo proceso de evaluación. Por ello, hizo un llamado a continuar trabajando de manera articulada para preservar este patrimonio y mantener vivo el espíritu de cooperación, identidad y compromiso que caracteriza a los tres geoparques del Ecuador. Finalmente, los representantes de cada geoparque compartieron un mensaje de unidad y hermandad. La jornada culminó con el tradicional palo ensebado, en el que autoridades, representantes de los geoparques y ciudadanos compartieron momentos de alegría y compañerismo. Así concluyó el Primer Encuentro Intercultural de Geoparques del Ecuador, dejando un mensaje que trascendió los juegos: cuando los pueblos comparten su cultura con respeto y orgullo, construyen puentes de hermandad que fortalecen la identidad y proyectan al Ecuador ante el mundo.